Respeto al que describe con palabras exactas los afectos, al que tiene claro en que consiste el amor, al que toma las decisiones adecuadas porque conoce las instrucciones del querer. Afortunados son aquellos que se saben de memoria la teoría y la aplican, implacables, en la práctica de vivir.
Yo me declaro ignorante en este campo, y sé lo que es querer, y sé lo que es amar con todo lo que soy y un poco más, pero ignoro los manejos, ignoro los límites y los más peligroso es que me declaro estudiante rebelde a la hora de aprender lo que dictan los profesores. Quizás porque en el fondo pienso, quizás equivocada, quizás no, que se equivocan, porque no existen reglas matemáticas ni fórmulas en el amor.
No negaré, sin embargo, que he aprendido a fuerza bruta, cuatro o cinco reglas para sobrevivir a los golpes y fracasos, y he aprendido que todo se puede sobrellevar de mejor o peor manera. Sé, seguro, que la vida se reserva otras cuatro o cinco lecciones fundamentales. El camino es largo y la vida perra vieja.
Pero también sé que si uno no es capaz de luchar por lo que ama, está más muerto que vivo, y no entra en mis planes morir a los 28 años.
Así que en acto rebelde, o suicida, o valiente, o las tres cosas, me levanto insurgente contra rendirme sin batir las alas hasta la extenuación.
Y si todo lo que siento no es suficiente, aunque sienta que es tan grande que no me cabe dentro y amenaza en ocasiones con desbordarse. Si todo esto no es suficiente para salvar el mundo esta vez, esperaré paciente, porque necesito creer que si mantengo la esperanza y la ilusión, como un niño ante sus sueños, la vida siempre te brinda una nueva oportunidad de ser feliz. Lo importante es no dejarla pasar sin ni siquiera alargar la mano para sujetarla...

algopersonal
24 nov 2009 | 11:06 PM
Ya tienes un primer inquilino en este trastero, jajaj. No llevo muchas cosas viejas, porque ya me despedí de ellas. Ahora voy con las manos vacías.
Aunque suene muy utópico, hay que luchar, todo en esta vida es lucha, es como un peaje para poder disfrutar después de los placeres de la vida, el amor llega siempre, pero cuando uno está preparado, antes no, cuando ya se ha curado las heridas y está listo otra vez para dar amor y querer de verdad.
En poco tiempo he amado mucho y he sufrido mucho, y es cierto que cuando te desgarran, duele muchísimo, la vida ya te está poniendo a prueba, si consigues sanar y sobreponerte, que es de lo que se trata, habrá recompensa y se podrá seguir, con valores distintos pero necesarios.
Besos!!!
123
25 nov 2009 | 10:21 PM
la vida no trae manual...ni siquiera te da pistas. lo único que te ofrece es la posibilidad de vivirla...ahí es ná :) así que mas tontos seremos si la dejamos pasar de largo, eh?...habrá que exprimirla hasta el final.
oootro beso