Un instante en su mirada, y todo se detiene de golpe, y escucho las voces a lo lejos, pero suenan como ecos inteligibles, un pequeño murmullo que centrándome en sus ojos podría ser la brisa del mar.

Un instante en su mirada, uno pequeño, o eterno, porque pierdo la noción del tiempo, y no sé si es de día o de noche, y no sé si es pronto o tarde, y no me importa en absoluto saberlo.

Un instante en su mirada, esos ojos oscuros, casi negros, que atrapan, que dicen más que las palabras que salen de sus labios, que en ocasiones muestran más de lo que esconden.

Un instante en su mirada, y me dejo llevar, y me pierdo, y perdiéndome tengo la sensación de encontrarme a cada rato, de saber mejor que nunca donde estoy.

Un instante en su mirada y parece que el tiempo no ha pasado, que somos las mismas que hace un año, y quizás lo somos. Y seguramente somos mejores, porque las dos hemos aprendido mucho en este viaje y me queda la sensación de que aprenderemos mucho más, y de que el aprendizaje será tan agradable como una "mantita y sofá".

Un instante en su mirada, un instante o todo el tiempo del mundo si nos dejan...

Un instante en su mirada y ella me pregunta:

- ¿En qué piensas?

Y resumir todo esto en ese momento se me hace complicado, o imposible si pretendo que salgan las palabras exactas que lo describen todo, y entonces digo:

- No sé, que estoy feliz.

Y quizás esa sea la  descripción más acertada de todas.